a cantante Beyoncé quiso recompensar a su esposo, el rapero Jay-Z por ser un excelente papá, por eso el pasado Día del Padre lo consintió con un avión Bombardier Challenger 850, valorado en 50 millones de dólares.
Anteriormente, la intérprete de Single Ladies, le había obsequiado un Bugatti Veyron Grand Sport, pero esta vez fue mucho más generosa con el padre de su hija Blue Ivy, nacida en enero.
El jet privado tiene capacidad para 15 personas y posee todos los lujos: asientos de cuero en color crema, cocina totalmente equipada, una habitación y dos baños.
“Beyoncé pensó que ésta sería la manera perfecta para demostrar a Jay que desde que nació su pequeña se ha convertido en un gran padre”, explicó una fuente cercana a la pareja.

